En la Sala de Conferencias “Hesnor Rivera” de la Biblioteca Pública del Zulia se trasmitió el video “El Niño de Shua”, dirigida por la cineasta venezolana Patricia Ortega, que revive los logros y enseñanzas de un hombre que cumplió su sueño de convertirse en el “Gran escritor de los Wayuu”
Miguel Ángel Jusayú nació en 1933 en la Alta Goajira. Reconocido por sus aportes a la lengua Wayunaiqui (su lengua materna) fue el primer Wayuu ciego que escribió en Braille y también el primero que recibió un reconocimiento Honoris Causa de la Universidad del Zulia, al destacarse como profesor de la Cátedra “Lenguas Indígenas” y por escribir importantes libros. Murió el 8 de Junio del año 2009.
A un año de su partida la Biblioteca Pública del Zulia a través del Departamento de Inclusión social y la Sala Braille organizaron un pequeño pero emotivo acto para conmemorar la vida de este hombre, ejemplo de la etnia wayuu, con la muestra del video “El niño Shua” producción audiovisual que abordó la vida de este escritor que perdió la visión a los 11 años de edad. Por eso el nombre “Shua” que en español significa “ojos blancos”.
Un ejemplo a seguir
A Miguel Ángel Jusayú lo describen como un hombre ejemplar, luchador, constante, un modelo a seguir. Su vida fue sinónimo de perseverancia, y a un año de su muerte, su legado continúa diluyéndose en cada persona que conoció su historia y vivió sus logros.
Gladys Morillo, presidenta del Consejo Regional para la Integración de Personas con Discapacidad (Coripdis) manifestó su satisfacción al entender por primera vez la esencia e historia de la vida de su amigo Jusayú, a través del cortometraje.
“A mí me pareció la actividad de hoy extraordinaria. Ya había asistido varias veces a la proyección de este documental, pero nunca la habían narrado y hoy tuve la oportunidad de disfrutarlo plenamente, lo cual me emocionó mucho”, expresó Morillo.
Fue tanto la emoción de Morillo, que al terminar la proyección del film tomó la palabra para relatar algunas anécdotas de su entrañable amigo.
“Jusayú fue, es y será un ejemplo a seguir, un ejemplo de vida, un modelo a ser imitado, porque el afán de superación personal, la constancia, la voluntad férrea de luchar contra las dificultades que se le presentaba para lograr lo que se proponía, realmente es un ejemplo no sólo para las personas con discapacidad, sino para cualquier ser humano”, subrayó la Presidenta de Coripdis.
Finalmente, Morillo exhortó a organizaciones e instituciones que trabajan y apoyan a personas con discapacidad a promocionar con más frecuencia el “Niño de Shua”.